Camino de piedra

Collar de perlas de la tierra; ruta de antes y de siempre hilvanada con hilos de memoria por manos antiguas, endurecidas de viento, trabajo y campo.
Camino de piedras redondas, pulidas y bruñidas por lavanderas invisibles a lo largo de siglos de río, sol y agua.
Camino amigo del viento; camino compañero del silencio donde quedaron marcados para siempre los secretos y las vidas de mil caminantes antiguos.
Tus tesoros se abren como ramilletes de colores a la vera del camino; tus aromas nos seducen desde los campos y lo impregnan todo de amanecer.
Tus secretos no están para el apurado o el veloz, que pasa con el alma ausente y adormecida, si no para el atento, para el que te recorre y disfruta despacio con los ojos del corazón abiertos a tus misterios.
Camino de piedra, tu grandeza está no tanto en tu longevidad como en los susurros antiguos con los que nos invitas a transitarte y a vivirte…
Del libro “Amnesia”
